¿Qué hacen las compañías ante las devoluciones de ropa que se
compra on -line?

Varias compañías están adoptando distintas prácticas para enfrentar las dificultades que derivan de los cambios de estatura y peso de las personas en las últimas décadas.


Dichos cambios, en primer lugar, han llevado a marcas a modificar sus métricas de tamaño para que los consumidores se sientan más pequeños y delgados. Así, por ejemplo, The Washington Post descubrió que un vestido de talla 8 hoy es casi el equivalente a una talla 16 en 1958. La confusión también se da en los jeans; tras probarse numerosos pares, un reportero de Esquire descubrió que el 36 de un modelo Old Navy de hombre en realidad tiene una circunferencia de 41 pulgadas.


El problema se agudiza con el aumento de la compra on-line de ropa. Como escribe la periodista Eliana Dockterman en la revista Time, “ahora que cada año se compra on-line ropa por 240 mil millones de dólares, esto se ha convertido en una fuente de despilfarro épico. Los clientes devuelven
aproximadamente el 40 por ciento de lo que compran en línea, principalmente debido a problemas de tamaño. Eso es una molestia para los compradores y una costosa pesadilla para los minoristas”.

Grandes compañías que hacen comercio electrónico, como Amazon, H&M y Nordstrom, intentan abordar el problema pidiendo a sus clientes que indiquen si la ropa se ajusta a la talla, es pequeña o es grande. Muchos consumidores también intentan ayudarse mutuamente compartiendo comentarios que describen el ajuste y la sensación sobre las prendas. Aun así, las compras con frecuencia no cumplen con las expectativas.

Mientras, aproximadamente la mitad de los consumidores de ropa están empleando una práctica conocida como horquillado, para encontrar el ajuste correcto cuando compran en línea. Esto implica comprar varios tamaños del mismo artículo, probárselos en casa y devolver lo que no funciona.

Hace unos días, Walmart, la cadena de tiendas minoristas más grande de Estados Unidos, anunció que adquirió Zeekit, startup con sede en Israel fundada por mujeres y cuya tecnología permite a los consumidores probarse la ropa virtualmente antes de comprarla. Los compradores primero cargan fotos de sí mismos o eligen un modelo que mejor se adapte a su tipo de cuerpo. Luego, la solución les muestra cómo se verá realmente una prenda en ellos. Según datos de Zeekit, su tecnología reduce los retornos en un 10%. Además, la solución le dará a Walmart información que le permitirá identificar las preferencias de ropa de los consumidores, comunicar futuras decisiones de marca y determinar qué tipos de compradores gravitan hacia qué diseños.

Pero la tecnología de Zeekit, como cualquier otra, tiene sus limitaciones: el color exacto de un artículo o la textura de su material seguirá siendo extremadamente difícil de transmitir en línea. Y algunos consumidores no serán lo suficientemente expertos en tecnología para aplicar tal característica. Otros, en tanto, pueden usarlo para entretenimiento en lugar de realizar una compra real.

Fuente: www.ascm.org – http://ow.ly/GrpX30rNerl

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