Toyota y otras compañías automotrices sucumben ante interrupciones de la cadena de suministro

Compartir editorial

Los esfuerzos de Toyota por almacenar suficientes chips y otros componentes clave para capear las interrupciones de suministro sólo protegieron a la empresa durante un tiempo antes de que también sucumbiera a la escasez que destruye a los fabricantes de automóviles, según expone Supply Chain Brain en un artículo reciente, citando a Bloomberg.


El fabricante automotriz suspenderá la producción en 14 plantas de Japón durante varios periodos hasta el próximo mes. El impacto de estos recortes será más duro en septiembre, ya que Toyota reducirá su plan de producción en un 40%, aunque los riesgos se prolongarán más allá del próximo mes.


Es la última señal de que ni siquiera la mejor planificación de la cadena de suministro puede hacer frente a una pandemia que prácticamente paralizó la industria automovilística hace un año y que desde entonces ha dificultado los esfuerzos por restablecer la producción. Toyota y BMW AG, los dos fabricantes menos afectados por la escasez de semiconductores en el primer semestre, han advertido que sus operaciones se verán afectadas en los próximos meses.


“No se trata de un problema exclusivo de Toyota”, dijo Tetsuo Seshimo, gestor de fondos de Saison Asset Management Co. “Pero el hecho de que esto ocurra en Toyota -añadió- significa que las recientes preocupaciones sobre la interrupción de la cadena de suministro en Asia por la propagación del coronavirus se están materializando. Hay muchas empresas que fabrican productos en Asia que podrían verse afectadas”.


Toyota expuso que 27 líneas de producción en Japón se verán afectadas, afectando a modelos como el RAV4, Corolla, Prius, Camry y Lexus RX. La noticia -informada por primera vez por el diario Nikkei- tomó al mercado por sorpresa, y los inversores enviaron las acciones de Toyota a un descenso del 4,4%, su mayor caída diaria desde diciembre de 2018.


“Especialmente en el sudeste asiático, la propagación de covid-19 y los cierres están impactando a nuestros proveedores locales”, planteó Kazunari Kumakura, jefe del grupo de compras de Toyota. De cara al futuro, la empresa buscará formas de diversificar aún más sus cadenas de suministro y está intentando encontrar piezas de repuesto de proveedores de otras regiones.


Los recortes de producción se habían tenido en cuenta en las previsiones anteriores, por lo que Toyota mantiene su plan de producir 9,3 millones de vehículos para el año fiscal que finaliza en marzo. A principios de este mes, la empresa mantuvo su previsión de beneficios operativos anuales en 2,5 billones de yenes (22.700 millones de dólares) para el año fiscal que termina ese mes, por debajo de la previsión media de los analistas de 2,95 billones de yenes.


INTERRUPCIONES
“Esto va mucho más allá de los microchips, aunque los microchips son el centro de la mayor parte de esta actividad”, dijo Bob Carter, vicepresidente ejecutivo de ventas de Toyota Norteamérica, en Bloomberg Television. “Pero estamos viendo una amplia gama de interrupciones de los proveedores debido en gran parte al continuo brote de covid”, complementó.


BMW advirtió recientemente que se avecinan meses inciertos a medida que se agrava la escasez mundial de chips. Después de decir a principios de este año que había pedido suficientes semiconductores y que esperaba que sus proveedores los entregaran, el fabricante de coches de lujo espera ahora restricciones de producción en la segunda mitad.


Volkswagen también ha señalado el empeoramiento de los problemas de suministro, mientras que Daimler ha reducido sus expectativas de entrega debido a la escasez.


“La demanda de los consumidores va a superar con creces la oferta de la industria automovilística en los próximos 60 a 90 días”, dijo Carter, de Toyota.


Según un estudio realizado por Susquehanna Financial Group, el tiempo que tardan las empresas hambrientas de chips en satisfacer sus pedidos se ha extendido a más de 20 semanas, lo que indica que la escasez que ha frenado a los fabricantes de automóviles y ordenadores se está agravando.


Frank Schwope, analista de automóviles de NordLB en Hannover (Alemania), concluye que “ahora la escasez de chips está llegando de forma dramática, lo que demuestra que debe haber algunos problemas serios”.

Fuentes + Imagen: www.supplychainbrain.com – http://ow.ly/olLR30rSoA7

Para #SCMThink: Claudio Abarca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *